domingo, mayo 14, 2006

La terra trema (1948), de Luchino Visconti

Aunque este es un blog de cine español...hoy traemos este famoso film de Luchino Visconti, una de las referencias del «neorrealismo» y que sin duda debió influir en la demanda de más «realismo» que algunos cineastas, críticos e intelectuales propugnaron durante el franquismo.

Inevitablemente, la localización de la película en Aci Trezza, pueblo de pescadores sicilianos, nos recuerda a otra obra muy comentada en esta web: Las Hurdes, tierra sin pan, de Luis Buñuel. Al igual que el aragonés, Visconti escoge este pueblo atrasado para proyectar su mirada y denunciar un nuevo episodio de opresión económica y cultural que, al inicio del film, el narrador vincula con toda la historia de la humanidad. Pero esta referencia al credo marxista («Toda la historia de la sociedad humana, hasta la actualidad, es una historia de luchas de clases») se despejará pronto con la personal impronta de Visconti, de raíz más romántica e individualista; por otra parte una clara seña de identidad de su filmografía.

La dialéctica de clases (pescadores contra mercaderes) y de ideas (las viejas ideas conformistas frente a las nuevas y heroicas ideas ¿comunistas?) la concentra Visconti en el punto de vista del protagonista y héroe del drama: ‘Ntoni. Este es un joven pescador de Aci Trezza que despierta a la conciencia de la explotación a la que una estructura corporativista (en la escena final aparecen leyendas mussolinianas dentro de la oficina de los contratistas) obliga a esta pobre sociedad de pescadores. Desde esta nueva conciencia, ganada a través del duro trabajo y la lucha por la supervivencia, ‘Ntoni emprenderá un nuevo camino hacia la libertad individual. Afrontará no sólo la resistencia de las estructuras económicas, jurídicas y policiales del Estado, sino la reticencia «colectivista» y tradicional de los lugareños. De hecho, lo que el protagonista pretende no es tanto una revolución social, al modo colectivista-comunista, sino establecerse como trabajador autónomo, liberado. Y, de hecho, da los pasos oportunos: hipoteca la casa, obtiene un préstamo bancario, compra nuevos materiales y se hace a la mar con su recién adquirida independencia. Sin embargo, la mala fortuna y la opresión de las estructuras económicas impedirán que prospere esta breve experiencia de libertad personal.

‘Ntoni no es sólo un héroe romántico e idealista puro, a la manera de Ludwig, sino un emprendedor fallido. Su empresa «egoísta» le ha conducido a la ruina primero económica y más tarde moral, al recibir el desprecio social, de parte de esa «alma colectiva» que aún no ha despertado a la conciencia subjetiva. Sin embargo, su heroico enfrentamiento con las estructuras termina por producir frutos inesperados, al recibir el pueblo nuevas ayudas en capital (de parte de una condesa a la que Visconti saca atiborrándose de pastas y con gafas de sol) que les permitirán hacerse con nuevas barcas, promesa segura de un futuro aumento en la productividad. ‘Ntoni, desplazado, se transfigura así en una especie de Prometeo involuntario, románticamente incomprendido por causa de la estolidez de una cultura tradicional y de unas estructuras económias obsoletas, que no permiten la liberación de las fuerzas productivas.

A pesar de que el film se ha leído en clave anti-capitalista, y al margen incluso de lo que pudiera pensar el autor, en realidad pensamos que la dialéctica de La terra trema no se establece, sencillamente, entre poseedores y desposeídos, proletarios y capitalistas, sino entre cultura tradicional e individualismo, entre corporativismo y empresarialidad. No es el «capitalismo» (¿qué capitalismo?) sino la falta de una estructura jurídica (y también mental, cultural) favorable al capitalismo privado, aquello que ahoga la iniciativa personal del protagonista, devolviéndole del tiempo heroico de la ilusión (kairos), al tiempo del trabajo esclavo y el conformismo popular (el tiempo «crónico» que permite a Visconti dotar a la trama de una estructura circular angustiosa).

2 comentarios:

Mariana Rojas dijo...

Hola, felicidades por este interesante blog comunitario.
Me he impresionado muchísimo al ver la fotografía en este post, porque la chica es idéntica a mí...
Soy descendiente de italianos, y la verdad es que si me dijerais que es italiana la chica de la fotografía, me alegraría mucho, porque no había encontrado en mi vida una italiana que fuera como yo (y no esas chicas bellas que salen en la RAI)... ;)

Agradeceré información y perdón por la ignorancia (en su caso)

atentos saludos

Mariana Rojas Pedrini
mloretorpedrini@yahoo.es

http://www.revistadeljardin.blogspot.com

Eduardo dijo...

Hola, Mariana

La chica sí es italiana, siciliana de Aci Trezza (Visconti escogió los actores entre los habitantes de esta población)). Y es una bella chica, así que tú también debes ser bella.

Saludos.